De hackers, crackers y okupas en la red

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Autor: Erik Marín C.

Respecto de los últimos hechos ocurridos en el país en el que jóvenes, algunos de ellos menores de edad burlaron sistemas de seguridad informático, accediendo incluso a servidores de tanta importancia como el de NASA, considero importante aclarar el concepto de hacker, a mi gusto mal utilizado en distintas publicaciones o reportajes que dan cuenta de un hecho criminal, como también señalar la importancia que las tecnologías de la información tienen sobre los nuevos movimientos sociales.

Como señala Pekka Himanen en su libro La Ética del Hacker y el Espíritu de la Información en el núcleo de nuestra era tecnológica encontramos a personas que se autodenominan hacker. Se trata de individuos que se definen a sí mismos como personas que se dedican a programar de manera apasionada, considerando que es un deber para ellos compartir la información y la elaboración de software gratuito. Estos no deben de ser confundidos con los crackers, sujetos destructivos cuyo único objetivo es el de crear virus o introducirse en otros sistemas que es el caso de nuestros jóvenes en cuestión. Para Himanen un hacker es un experto o un entusiasta de cualquier tipo que puede dedicarse o no a la informática. Ésta ha sido la ética hacker desde que un grupo de apasionados programadores del MIT empezaron a llamarse hacker a principios de la década de los ´60. Con posterioridad, a mediados de la década de 1980, los medios de comunicación, empezaron a aplicar el término a los criminales informáticos. A fin de evitar la confusión con aquellos que dedican su tiempo a escribir virus informáticos y a colarse en los sistemas de información, los hackers empezaron a denominar crakers a estos usuarios destructivos o también llamados piratas informáticos.

Que duda cabe, que para los nuevos movimientos sociales, muchos de ellos inspirados en las ideas libertarias del anarquismo y que han tomado como bandera de lucha los temas ecológicos, étnicos, los sin casa o las reivindicaciones de género, la plataforma de las nuevas tecnológicas se convierten en un requisito básico a la hora de difundir sus ideas. Uno de los casos más paradigmáticos es el del movimiento okupa. Vemos en el movimiento okupa un giro en la forma de participación colectiva, del conflicto social en la utilización de las TICs. Al hablar de okupas se pone énfasis en un fenómeno juvenil de reivindicación política que busca por sobre todo la práctica de acciones comunitarias y el desarrollo de entornos de empoderamiento político, constatándose hoy en día como un nodo importante del movimiento antiglobalización.

En una primera época el movimiento okupa fue ajeno a lo tecnológico, manteniendo incluso una postura alejada de lo tecnológico digital con un discurso en algunos casos totalmente anti-tecnológico. Esta situación ha cambiado radicalmente en los últimos años. Amplios sectores del movimiento okupa han no sólo comenzado a ser usuarios avanzados de las TICs, sino que además lideran actividades de debate y reunión de grupos hackers, organizando las ya tan difundidas Hackmeeting. En palabras de sus organizadores “El hackmeeting es un encuentro libre y autogestionado que gira en torno a las nuevas tecnologías, sus implicaciones sociales, la libre circulación de saberes y técnicas, la privacidad, la creación colectiva, el conflicto telemático y mucho más”. El primer hackmeeting se hizo en Florencia el año 1998 y desde entonces se han ido repitiendo anualmente en Italia. El 2000 se celebró el primer hackmeeting hispano en Barcelona, el 2001 fue en Leioa, el 2002 en Madrid, el 2003 en Iruña, el 2004 en Sevilla y el 2005 en Menorca. Este evento se caracteriza además por no hacer distinción entre organizadores y asistentes”… Durante el presente año tuvimos el Hackmeeting Santiago 2006, el cual reunió a importantes representantes a nivel nacional e internacional y que fue realizado en la ya conocidad casa okupa AKI, de calle República.

Esta evolución es clave para poder descifrar el uso que de Internet hacen los movimientos sociales. Los famosos Hackmeetings se han realizado invariablemente durante tres años consecutivos en casas y centros sociales ocupados. Estas reuniones de sectores políticos y del hackerismo, está siendo unido al movimiento okupa y al de los espacios autogestionados. Sin lugar a dudas las tecnologías de la información han transformado la práctica, la organización como el discurso de muchos movimientos sociales contemporáneos. Se han formando redes completas que permiten construir espacios virtuales sobre los cuales funcionan los nuevos movimientos sociales.

ERIK MARÍN CUEVAS, es Psicólogo Social. Desarrolla investigación en el área de redes sociales que se conforman sobre plataformas virtuales. Esta columna de opinión fue enviada a diferentes medios.

Elaborado en noviembre de 2006, Siglo XXI después de la era cristiana


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